¡Oh Papá lindo!

¡Oh Papá lindo!
Cuan grandes son tus moradas
Cuan dulce tu habitación
Me aman tus fuertes brazos
Me llenas el corazón

Traspasas con tus miradas
E inundas de emoción
Mi vida que no fue amada
La vuelves en bendición

Rodeas mi tierno Cristo
Con tus lazos llenos de amor
Y veo lo que no he visto
Para darte gloria y honor.

 

                                                                                              Patricia J. Olivera Costilla.