Aquel día En que mi sol se apagaba Sola corría De lágrimas inundada En contra de la vía Sin importarme nada Gemía y Gemía Hasta el aire me asfixiaba. Aquel día Sin luz ni esperanza No veía La muerte que amenaza ... Tú mi guía Pusiste tu confianza, Compañía Y ternura que me enlaza. Aquel día Dejó de ser lamento, Sólo vida Con Cristo mi sustento, Sonreía Libre de tormento, Como niña En los brazos del Maestro.
(Esta poesía “Aquel Día” es el testimonio de cuando un día agobiada por tanto dolor y problemas intenté quitarme la vida y corrí en contra de la vía de tránsito, de pronto caí postrada en medio de la pista, solo lloraba y lloraba, los autos esquivaban porque me hallaba en medio de ellos, sin darme cuenta que aún ahí Jesús tenía misericordia de mí y guardaba mi vida para que luego me tomara en sus brazos, me restaurara y ahora le sirva en agradecimiento por todo lo que Él ha hecho por mi .) |