Lengua

En la palabra de Dios encontramos diferentes advertencias sobre el cuidado que debemos de tener con nuestra lengua. El libro de Santiago nos dice claramente como el hombre es propicio a pecar constantemente en palabras. Santiago 3:2 "Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo". Todos nosotros de una u otra manera hemos fallado en nuestra forma de hablar, algunos menos y otros más, hiriendo con palabras a otros, asiendo acusaciones inapropiadas, contestando de una forma áspera en fin. Podemos decir que entre los pecados de la lengua esta el hablar en forma ofensiva, la mentira, la exageración, la calumnia, el chisme, la vana gloria y muchísimo más. Veamos algunos versículos en la palabra de Dios.

Salmo 34:13 "Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño".
1Pedro 3:10 "Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño".
Proverbios 18:21 "La muerte y la vida están en poder de la lengua, y el que la ama comerá de sus frutos".

Como hijos de Dios tenemos autoridad y poder por medio del Espíritu Santo para frenar nuestra lengua. 2Corintios 10:3/5 "Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo".

Muchas personas les gustan poner excusas para aprobar su mal comportamiento, diciendo si no me hubieran dicho lo que me dijeron no habría actuado así o se me salio sin poder ayudar. Para nosotros y para tales personas que no reconocen sus faltas a la hora de enfrentarlos, Santiago a conseja lo siguiente.
Santiago 1:19/20 "Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios".
Muchos de nosotros si fallamos o pecamos en palabra en precisamente por que somos rápidos para entrar en calor (airarnos) y según la guía de este así actuamos y contestamos. Mas Dios es poderoso y si nosotros queremos, de darnos la victoria en nuestra lengua.

Como representantes de Cristo debemos procurar siempre mantener una buena conducta, actitud y forma de expresarnos. De tal manera que el nombre de Dios sea glorificado en nuestras vidas. Veamos como Dios mismo da testimonio de un hombre que camino en integridad y en verdad delante de el. Y al finalizar dice en otras palabras que es esta la actitud que nosotros como siervos de Dios, sacerdotes de su reino debemos tener.
Malaquías 2: 4/7 "Y sabréis que yo os envié este mandamiento, para que fuese mi pacto con Leví, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mi pacto con él fue de vida y de paz, las cuales cosas yo le di para que me temiera; y tuvo temor de mí, y delante de mi nombre estuvo humillado. La ley de verdad estuvo en su boca, e iniquidad no fue hallada en sus labios; en paz y en justicia anduvo conmigo, y a muchos hizo apartar de la iniquidad. Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos".

Tremendo Leví guardo su lengua de mentiras, de hablar neciamente, de su lengua fluía sabiduría a tal punto que los que caminaban de una forma contraria a la palabra de Dios, fueron enderezados para una vida de rectitud.
Isaías 50:4 "Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios".
Santiago 1: 5/6 "Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra."

Hermanos amados no tenemos excusa para aprobar ciertas formas de hablar.

Busquemos el rostro de Dios y que nuestra vida sea testimonio a otros del poder transformador de nuestro Dios. Recuerda que:

Mateo 12:36/37 "Les aseguro que en el día del juicio final todos tendrán que explicar por qué usaron su boca y su lengua para hacer mal a los demás. Dios juzgará a cada uno de acuerdo con sus palabras: si dijeron cosas buenas se salvarán, pero si dijeron cosas malas serán castigados". {Versión Biblia en lenguaje sencillo}