Depresión

La depresión en
la mujer.
La depresión se da en la mujer con una frecuencia casi el doble de la
del hombre. Factores hormonales podrían contribuir a la tasa más
alta de depresión en la mujer. En particular, los cambios del ciclo menstrual,
el embarazo, el aborto, el periodo de posparto, la premenopausia y la menopausia.
Muchas mujeres tienen más estrés por las responsabilidades del
cuidado de niños, el mantenimiento del hogar y un empleo. Algunas mujeres
tienen una mayor carga de responsabilidad por ser madres solteras o por asumir
el cuidado de padres ancianos. Muchas mujeres tienen un riesgo alto de deprimirse
después del nacimiento de un bebé. En algunas mujeres los cambios
hormonales y físicos, así como la responsabilidad de una nueva
vida, pueden llevar a una depresión de posparto. Aunque las madres nuevas
comúnmente tienen periodos pasajeros de tristeza, un episodio depresivo
severo no es normal.
El hombre tiende a ser más reacio para admitir que tienen depresión.
Por lo tanto, el diagnóstico de depresión puede ser más
difícil de hacer. El hombre es diagnosticado menos que la mujer. La
tasa de suicidio en el hombre es cuatro veces más alta que en la mujer.
Sin embargo, los intentos de suicidio son más comunes en la mujer
que en el hombre.
Algunos síntomas de Depresión:
- Estado de ánimo triste, ansioso o "vacío" en
forma persistente.
- Sentimientos de desesperanza y pesimismo.
- Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
- Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades
que antes se disfrutaban, incluyendo la actividad sexual.
- Disminución de energía, fatiga, agotamiento, sensación
de estar "en cámara lenta."
- Dificultad para concentrarse, recordar y tomar decisiones.
- Insomnio, despertarse más temprano o dormir más de la cuenta.
- Pérdida de peso, apetito o ambos, o por el contrario comer más
de la cuenta y aumento de peso.
- Pensamientos de muerte o suicidio; intentos de suicidio.
- Inquietud, irritabilidad.
- Síntomas físicos persistentes que no responden al tratamiento
médico, como dolores de cabeza, trastornos digestivos y otros dolores
crónicos
Causas: Entre las posibles causas de una depresión podemos encontrar
factores:
- Biológicos (desbalance hormonal)
- Genéticos; casos depresivos en el historial de la familia
- Sociales; ambiente actual o experiencias previas.
¿Habla la Biblia de la depresión?
Si. En la palabra de Dios podemos ver diferentes personas que en un dado momento
de sus vidas se enfrentaron con la depresión como es el caso de Elías. 1Reyes
19:1/4 'Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías
había hecho, y de cómo había matado a espada a todos
los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero,
diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana
a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos. Viendo,
pues, el peligro, se levantó y se fue para salvar su vida, y vino
a Beerseba, que está en Judá, y dejó allí a su
criado. Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino
y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya,
OH Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres.
Podemos apreciar que a pesar que Elías, había obtenido una
tremenda victoria derrotando a los profetas de Baal y mostrando la soberanía
y poder de Dios. (1Reyes 18). Entro en una depresión ya que el temor,
y el desanimo se apoderaron de el, a tal punto que quiso que si fuera posible
Dios le quitara la vida. Aquí podemos ver como Elías entro
en un desanimo profundo, aparente mente por: un aparente fracaso, el pudo
haber esperado la conversión de todo Israel inclusive la de Jezabel,
pudo haber sentido también que todo su ministerio y lucha estaba yendo
al fracaso, sentir soledad, el contra todos defendiendo la verdad y la justicia
de Dios, también se encontraba cansado después de un viaje
largo y difícil.
Cuantas veces quizás tú te has encontrado en esta situación,
Dios te ha bendecido tremendamente y estas en el centro de una victoria, pero
de repente parece que todo cambia, conflictos nuevos surgen que no esperabas,
y a pesar que habías visto la mano de Dios anterior mente, los problemas
a los que te enfrentas te conducen a una depresión, en la cual nunca
pensaste si quiera estar. Sumergidos en la tristeza, el desanimo y sintiendo
una soledad profunda. Y es mas muchos piensan que la mejor solución
a todo lo que esta pasando es la muerte.
Ha llegado el tiempo para salir de esta depresión. Dios no quiere que
estemos así. 1Reyes 19:5/8. Vemos como Dios
envió un ángel para fortalecer a su siervo. En los versículos.
9 y 11 del mismo capitulo vemos como Dios le pregunta a Elías ¿Qué haces
aquí?, le dice a su vez sal fuera y ponte delante de Jehová.
En pocas palabras Dios le estaba preguntando a Elías que haces en esa
situación en la que estas, sal de ella, ponte en mi presencia. Cuando
los hijos de Dios están desanimados por las diferentes circunstancias
por las que estén pasando, podemos pedir por medio de nuestro señor
Jesucristo, fuerza, gracia y aliento. Dios no había abandonado a su
profeta, como tampoco a nosotros en nuestras diferentes debilidades o pruebas
que estemos atravesando. Isaías 41:9/10 "Porque
te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé,
y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.
No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te
esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra
de mi justicia". Y aun mas el Salmo 34:17 "Claman
los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias".
Y Isaías 43:2 "Cuando pases por
las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán.
Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en
ti". Dios esta siempre dispuesto a escuchar y atender nuestras dificultades,
y nos promete que no estaremos solos. Como personas nos desanimamos y nos dejamos
caer en una depresión por circunstancias adversas pero es tiempo de
levantarse. Dios tiene muchísimas promesas para ti en su palabra hecha
mano de ellas y levántate en nombre de nuestro señor Jesucristo.
Dios te seguirá dando la victoria. Reprende al enemigo en el nombre
glorioso de Jesús.
Para terminar quiero dejarte con esta ilustración.
Un joven, ya no daba más con sus problemas. Cayó de rodillas,
orando:
"Señor, no puedo seguir. Mi cruz es demasiado pesada".
El Señor, como siempre, acudió y le contestó, "Hijo
mío, si no puedes llevar el peso de tu cruz, guárdala dentro
de esa habitación. Después, abre esa otra puerta y escoge la
cruz que tú quieras".
El joven suspiró aliviado. "Gracias, Señor" dijo, e
hizo lo que le había dicho.
Al entrar, vio muchas cruces, algunas tan grandes que no les podía ver
la parte de arriba.
Después, vio una pequeña cruz apoyada en un extremo de la pared.
"Señor", susurró, "quisiera esa que está allá".
Y el Señor contestó,
"Hijo mío, esa es la cruz que acabas de dejar".
Cuando los problemas de la vida nos parecen abrumadores, siempre es útil
mirar a nuestro alrededor y ver las cosas con las que se enfrentan los demás.
Verás que debes considerarte más afortunado de lo que te imaginas. |