¿Voto, promesa, pacto? Una promesa o un voto es la expresión de la voluntad, que alguien se impone de cumplir algo. Ahora bien la palabra de Dios, nos recomienda lo siguiente con respecto a esto. Eclesiastés 5: 4/7 Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas. No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos? Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios. La recomendación es que si prometemos algo a Dios, debemos hacer todo lo posible por cumplir, si no lo hacemos estamos mintiendo y a Dios. Y el señor no se complace en la mentira. Muchas personas se sienten atraídas a prometer cosas delante de Dios, en momentos donde el ambiente esta ameno, y son llevadas por sus emociones a expresar promesas al aire, que después no cumplirán. Nosotros tenemos que tener cuidado con esto. Y expresar y prometer lo que realmente vamos a cumplir. Veamos algunas referencias más en la palabra de Dios. Salmo 76:11 Cumplámosle a nuestro Dios todas nuestras promesas; y ustedes, naciones vecinas, tráiganle ofrendas al Dios admirable {Versión Biblia en lenguaje sencillo} Mateo 5: 33/37 "En ese mismo tiempo, Moisés también enseñó: "No usen el nombre de Dios para prometer lo que no van a cumplir". Pero ahora yo les digo a ustedes que, cuando prometan algo, no hagan ningún juramento. No juren por el cielo, porque es el trono de Dios, ni juren por la tierra, porque Dios gobierna sobre ella. Tampoco juren por Jerusalén, pues esta ciudad pertenece a Dios, el gran Rey. Nunca juren por su vida, porque ustedes no son dueños de ella. Si van a hacer algo digan que sí, y si no lo van a hacer digan que no. Todo lo que digan de más viene del diablo" . {Versión Biblia en lenguaje sencillo} No debemos usar el nombre de Dios, para sellar una promesa que a la larga nunca vamos a cumplir. Como hijos de Dios nuestros hechos deben respaldar nuestras palabras. Tampoco debemos hacer promesas a las personas que están a nuestro alrededor, como hijos, o familiares. Y después no cumplir, debemos ser muy cuidadosos cuando prometemos algo, pues los niños nunca olvidan algo. Y si no cumplimos les estaremos enseñando a mentir. Por eso la palabra de Dios nos dice sea vuestro si, si, y vuestro no, no. También en la palabra de Dios encontramos, que no debemos usar el nombre de Dios en vano. Hay muchas personas que prometen cosas usando el nombre de Dios. Veamos: Dt. 5:11 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente al que tome su nombre en vano. Éxodo 20: 7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. Salmo 139:20 Porque blasfemia dicen ellos contra ti; Tus enemigos toman en vano tu nombre". Tomar el nombre de Dios en vano quiere decir sin necesidad, Se rendía una veneración muy particular al «nombre de Dios» en Israel como hemos leído anteriormente. Ello se debe a que este nombre, objeto del mayor de los respetos por parte de todos los creyentes, era para los israelitas como la misma persona del Señor. En Éx. 23:20, se dice del ángel que manifestaba Su presencia que el nombre de Jehová estaba en él, lo que significa que Dios estaba en él. En Dt. 12:11 leemos que en el país de Canaán Dios se reservará un lugar donde morará Su nombre. En otros pasajes, el nombre de Dios viene a ser sinónimo de Su presencia, p. ej., Sal. 20:2: «Jehová te oiga en el día de la angustia; el nombre del Dios de Jacob te defienda.» El nombre de Dios debe ser objeto de nuestra alabanza, respecto y honra. Por lo cual debemos procurar siempre honrar su nombre y no tomarlo en vano, como por ejemplo hay personas que cuando hablan la mita de sus conversaciones se la pasan jurando en el nombre de Dios, para afirmar que es verdad lo que están diciendo. Por eso recordemos una vez más lo que dice Mateo 5:33/37. Y no digamos después que fue ignorancia. Seamos
personas de rectitud conduzcámonos en santidad
y temor delante de nuestro Dios, no hagamos votos {promesas} que sabemos
que no podemos cumplir, seamos cuidadosos a la hora de decir algo donde
nuestras palabras pueden que dar comprometidas. Seamos reconocidos por
los demás y delante de Dios por personas que cumplen sus palabras. |